ELECCIONES 2019
Cómo voto

Spoiler alert: no desde una app. Vas a tener que levantarte, caminar y hacer una fila con personas de carne y hueso.

En los últimos años se habló mucho de modificaciones en los métodos de votación: más rápido, más fácil, más seguro. Pero ya te imaginás, casi nada cambió. Así que esta lección es fácil, tenés que hacer memoria sobre la última vez y vas a estar bien. ¿Que el don de recordar está tan fuera de moda como usar la Guía T? ¿Que ya te olvidaste de qué era la Guía T? Suena lógico. En casi todo el país (menos Salta, Neuquén, Córdoba y Santa Fé) vas a entrar al cuarto oscuro y te vas a encontrar con un montón de pilitas de boletas de varios partidos, Elegí la que más te guste (por favor tené en cuenta algo más que si los colores van con las zapatillas que tenés puestas) y ponéla en el sobre. ¿Cortar boleta? Claro; si podés elegir una pizza de dos gustos, cómo nos vas a poder hacer lo mismo con tus representantes. ¿Te gusta el presidente de una lista y el gobernador de otra? Perfecto, la diversidad suma. Sólo asegurate de cortar bien los cuadraditos de cada candidato antes de ponerlos en el sobre, porque si lo hacés mal y no se entiende el nombre del candidato o el número de la lista (o pusiste dos boletas distintas para el mismo cargo, o metiste cosas que nada que ver con las boletas), es como hacer un gol con la mano: lo revisan con el VAR y te lo anulan.

Si un amigo de Salta te llama y te cuenta que se acaba de despertar de una siesta de dos años y no tiene idea de qué hacer, las palabras mágicas son «boleta única electrónica». Salta y Neuquén (que ya votó) son las únicas dos provincias que usan ese sistema, y funciona así: antes de pasar al cuarto oscuro te dan la boleta (una hoja de papel duro y angosta), entrás y te encontrás con una pantalla táctil, como la del cine cuando sacás una entrada por Internet y la tenés que imprimir vos. Ponés la boleta en una ranura de la parte de arriba de la pantalla y tocás los candidatos que te gusten. Eso se marca en la boleta, la sacás y la ponés en la urna, como siempre.  

¿Tenés otro amigo que dedica su vida a avistar Ovnis y se la pasa en el cerro Unitorco? Convencélo de que baje un rato y se fije en lo que pasa en este mundo. Y que si ya sabe a quién votar, lo va a hacer con la boleta única de papel. Córdoba y Santa Fé son los únicos que la usan. Es similar a la boleta tradicional, pero sin la necesidad de talar un bosque entero para conseguir el papel: hay una sola boleta con todos los cargos, partidos y candidatos y vos marcás (con tu birome) los que elegís para que decidan buena parte de tu destino durante los próximos cuatro años. Un multiple choice, pero sin que te resten puntos por error o riesgo a reprobar. Sólo a poner a alguien que lleve al país al tacho. Pero sin presiones, igual.